miércoles 28 de julio de 2010

"ARTHUR VEROCAI". UN ÁLBUM DE CULTO


En el año 1972, Arthur Verocai, grababa un disco, el primero de su carrera. Tardaría treinta años en grabar otro. Para cuando Verocai entró aquel año en los estudios de grabación, era un desconocido para el público, pero ya gozaba de un ganado prestigio entre los músicos de su país como productor, arreglista y compositor. La discográfica Continental, consciente del potencial del joven compositor y guitarrista le dio la oportunidad de mostrar su propia obra y Verocai lo hizo con vehemencia y pasión.

"Arthur Verocai", que así se llama al álbum es un proyecto ambicioso, para cuya realización el músico dispuso de una orquesta de cuerdas y de los mejores instrumentistas del momento como Toninho Horta, Paulo Mora, Paschoal Meirelles, Helio Delmiro, Oberdan Magalhães o Edson Maciel. Además, en una arriesgado alarde de modernidad, Verocai introdujo efectos electrónicos obtenidos de un primitivo sintetizador.

Escuchar hoy en día la grabación es observar el interior de una mente en plena ebullición artística, que tiene mucho, tal vez demasiado que expresar y solo dos caras de un disco de vinilo para hacerlo. Por ello en el álbum conviven en aparente caos ritmos funk y soul, música pop y folk, algo de psicodelia, pinceladas de bossa nova, mucho jazz y elementos de la música mineira del Clube da Esquina. Hay temas instrumentales y otros vocales con letras de Vitor Martins, cuyo contenido social y político desafiaba las convenciones de aquella época de represión.

Sin embargo, el registro es al fin un todo armonioso que debe ser disfrutado en su conjunto, pero hay sin duda momentos especialmente destacables, como la voz desgarradora de Luiz Carlos en Pelas Sombras, la rítmica afro-cubana de Sylvia, o el formidable solo del trombonista Edson Maciel en la trepidante Karina, inspirado, según cuenta el propio Verocai por varios tragos de cachaça.

A pesar de los evidentes méritos de la grabación, su publicación, paso casi desapercibida en su país. Tuvieron que pasar varias décadas para que su redescubrimiento bajo la perspectiva de otra generación, lo salvara del olvido y lo trasformara finalmente en un álbum de culto que es objeto de reconocimiento entre los aficionados del mundo entero.

Arthur Verocai, fue un momento único de genialidad en la vida de un artista maldito de la música brasileña, que solo ha grabado tres discos a lo largo de su carrera. Es un registro excepcional, un collage impresionista de tendencias y estilos, Es una instantánea de las inquietudes musicales y sociales de un músico y una época.